Día 9 del intento de cautiverio de los michijudinis.
Compré en amazon unos chismes de plástico que son como alfrombras de faquir con pinchos de plástico de unos 4 cm de longitud.
Toda la mañana haciendo rulos con las alfombras dichosas para ponerlas en lo alto de la valla.
Como si fueran las concertinas de una cárcel o de Melilla.
Y en la base donde toman impulso hacia la libertad, coloqué otra para joder más que nada el salto.
Pues hoy ha sido en mi pfff cara.
Uno de ellos ha tanteado la alfombrilla de abajo y con cuidadito e imitando a chiquito de la calzada se ha subido y ha posado su santo escroto en los pinchos mientras me miraba.
Después ha hecho las derivadas e integrales necesarias para encaramarse, y ha ido pisando por toda la concertina de pinchos hasta que ha pasado al otro lado.
Bueno, bueno, bueno…
¿Qué enseñanza puedo sacar aquí con respecto a las ventas y el copywriting?
Primera:
Que si el producto es una deyección de murciélago salmoneloso por muy buen copywriting que tengas, milagros no esperes.
Segunda:
Que raramente los objetivos suelen alcanzarse a la primera y el copywritingop no suele ser una excepción. Suelen requerirse ajustes tras un tiempo prudencial.
Tercera:
Persistencia a conciencia y con decencia. Como la mía.
Hoy iba a hablarte de una cagada providencial de un fabricante de neumáticos, pero lo dejo para mañana.
Disfruta del sábado en libertad, c omo mis gatos.
PD.: ya se me olvidaba, para copy decente, consciente y persistente, AQUÍ
